Desmonumentar a Roca

Por Osvaldo Bayer

Una vez más sostenemos que en la Historia finalmente triunfa siempre la Etica. Aunque pasen siglos. Recuerdo cuando hace años comenzamos los jueves al anochecer, junto al monumento al general Julio Argentino Roca, demostrando que, documento tras documento, los argentinos honrábamos a un genocida, a un racista y a quien había restablecido la esclavitud en la Argentina, en 1879, esclavitud a la cual nuestra increíblemente progresista Asamblea del Año XIII había eliminado adelantándose en décadas a Estados Unidos y a Brasil. Pues bien, aquella iniciación se ve culminada ahora por el primer congreso nacional del movimiento “Desmonumentar a Roca", que se llevará a cabo el sábado próximo, 22 de mayo, día del Cabildo Abierto, y el domingo 23, en la ciudad bonaerense de Junín, al cual concurrirán delegaciones de todo el país de docentes, estudiantes, trabajadores, miembros de instituciones culturales, representantes de los pueblos originarios y todos los que quieran participar. Los actos serán públicos y culminarán con música del cada vez más joven conjunto Arbolito.

Cuando comenzamos hace años aquella tarea en el monumento a Roca de la Diagonal Sur fuimos demostrando lo que sosteníamos. Sobre el calificativo de genocida, mostramos el propio discurso de Roca ante el Congreso de la Nación, al finalizar su “Campaña al Desierto”: “La ola de bárbaros que ha inundado por espacio de siglos las fértiles llanuras ha sido por fin destruida... El éxito más brillante acaba de coronar esta expedición dejando así libres para siempre del dominio del indio esos vastísimos territorios que se presentan ahora llenos de deslumbradoras promesas al inmigrante y al capital extranjero”. No puede haber mejor definición del concepto oficial de genocidio que estos conceptos del propio genocida. (Frase en la cual se nota su increíble racismo acusando a los seres humanos que habitaban desde hacía siglos esas regiones de haber “inundado las fértiles llanuras”. Cuando la verdad es que si alguien había inundado eran los descendientes de los conquistadores europeos que un buen día habían “descubierto América”.) Respecto del racismo de Roca están todos sus discursos en los que siempre emplea los mismos términos calificándolos de “los salvajes, los bárbaros”, mientras San Martín varias décadas antes siempre hablaba de “nuestros paisanos los indios”. Una diferencia abismal. Sobre el clima previo que preparó la matanza de Roca se pueden consultar los diarios de la época. Basta un ejemplo. El diario La Prensa del 16/10/78: “La conquista es santa; porque el conquistador es el Bien y el conquistado el Mal. Siendo Santa la conquista de la Pampa, carguémosle a ella los gastos que demanda, ejercitando el derecho legítimo del conquistador”. Racismo para obtener ganancias.

Respecto de que Roca restableció la esclavitud casi setenta años después de que ésta hubiera sido eliminada por la gloriosa Asamblea del año XII, lo demuestran los avisos publicados en los diarios de la época. Por ejemplo, el del diario El Nacional del 31-XII-78: “Entrega de indios”, como título. Y como texto: “Los miércoles y los viernes se efectuará la entrega de indios y chinas a las familias de esta ciudad, por medio de la Sociedad de Beneficencia”. Con respecto a la crueldad empleada por Avellaneda, Roca y los miembros de ese gobierno, lo dice bien esta crónica del mismo diario porteño El Nacional de esa fecha: “Llegan los indios prisioneros con sus familias. La desesperación, el llanto no cesa. Se les quita a las madres indias sus hijos para en su presencia regalarlos a pesar de los gritos, los alaridos y las súplicas que hincadas y con los brazos al cielo dirigen las mujeres indias. En aquel marco humano, unos indios se tapan la cara, otros miran resignadamente el suelo, la madre india aprieta contra el seno al hijo de sus entrañas, el padre indio se cruza por delante para defender a su familia de los avances de la civilización”. Esto lo hicieron los argentinos, como los españoles lo hicieron antes del glorioso Mayo de 1810. El mejor documento que nos habla de la traición de Roca y sus ayudantes del poder a esos principios de Mayo, por ejemplo, es si comparamos este estado de cosas con la declaración de Manuel Belgrano del 30 de diciembre de 1810, en su expedición al Paraguay, cuando proclamará la igualdad de derechos de los pueblos originarios, donde dice textualmente: “A consecuencia de la proclama que expedí para hacer saber a los naturales de los pueblos de Misiones que venía a restituirlos a sus derechos de Libertad, propiedad y seguridad, que por tantas generaciones han estado privados, sirviendo únicamente a las rapiñas de los que han gobernado he venido a determinar los siguientes artículos, con que acredito que mis palabras no son las del engaño ni alucinamiento con que hasta ahora se ha tenido a los desgraciados naturales bajo el yugo de hierro: 1) Todos los naturales de Misiones son libres, gozarán de sus propiedades y podrán disponer de ellas como mejor les acomode. 2) Desde hoy les liberto del tributo”. Y luego en los otros artículos los “habilita para todos los empleos civiles, políticos, militares y eclesiásticos” y les promete créditos para la compra de “instrumentos para la agricultura y para el fomento de las crías”. De la Igualdad y la Libertad a la esclavitud y la muerte. La absoluta traición a los principios de Mayo. Lo mismo hará ese extraordinario libertario que se llamó Juan José Castelli al llegar al Alto Perú, para no hablar de Mariano Moreno en su defensa valiente de la igualdad de los pueblos originarios de estas tierras americanas.

Pero, claro, con Roca comenzará el dominio del latifundio, luego de que después del exterminio de los pueblos del sur se repartan 41 millones de hectáreas a 1843 terratenientes. Al presidente de la Sociedad Rural –sí, la misma que sigue hoy representando a los estancieros– se le entregarán nada menos que 2.500.000 hectáreas.

¿Y quién era él? José María Martínez de Hoz, el bisabuelo directo del Martínez de Hoz que fue ministro de Economía de la última dictadura militar, la de la desaparición de personas. Cómo el verdadero poder siempre se mantuvo en las mismas manos en nuestra historia. Ya que jamás se llevó a cabo una reforma agraria. A todos los miembros de la comisión directiva de esa Sociedad, Avellaneda-Roca les otorgó un mínimo de medio millón de hectáreas. Y ahí están los apellidos clásicos del Barrio Norte: los Pereyra Iraola, los Oromí, los Unzué, los Anchorena, Amadeo, Miguens, Real de Azúa, Leloir, Temperley, Llavallol, Arana, Casares, Señorans, Martín y Omar.

En el primer congreso de “Desmonumentando a Roca” que comenzaremos el sábado próximo en Junín sentaremos las bases para una propuesta de profundo sentido ético, terminar con el endiosamiento del genocidio y propender a que se quiten los monumentos a la persona de Roca, se reemplace su nombre a todas las calles que lo ostentan en nuestras ciudades.

Y también que la ciudad patagónica de General Roca pase a llevar el nombre que esa zona ostentaba antes del paso del genocida: Fiske Menuco.

Los argentinos jamás hicieron congresos de historiadores para hacer una autocrítica de los crímenes oficiales que se cometieron contra los pueblos que durante siglos habitaron estas generosas tierras. Al contrario, glorificaron con los nombres de los asesinos oficiales lugares públicos. Cuando propusimos a los representantes del pueblo de la Capital quitar el monumento a Roca y reemplazarlo por una obra escultórica que represente a la mujer originaria –ya que en su vientre se originó el criollo que fue el soldado de nuestros ejércitos de la Independencia–, ese proyecto fue rechazado por el macrismo, que señaló que en “historia hay que mirar hacia adelante”. Ante tal argumento señalé públicamente: “Entonces, con ese criterio, Alemania tendría que tener todos los monumentos a Hitler”. Más todavía, que justamente el monumento a Roca es el más grande y céntrico de nuestra ciudad, apenas a metros del Cabildo, donde se declaró nuestra Libertad y se sostuvo la igualdad de todos como principio. Además, ese monumento fue llevado a cabo por resolución de un gobierno no democrático, en la Década Infame durante el período del general Justo, elegido –como es sabido– por el llamado “fraude patriótico”, término argentino que debería avergonzarnos a todos. ¿Y quién era el vicepresidente del general Justo? Nada menos que el hijo de Roca, Julio Argentino Roca (hijo), quien fue el verdadero inspirador de ese monumento a su padre.

Ese monumento es aún más injusto porque el general Roca, siendo presidente, aprobó la ley más cruel de la legislación argentina, la 4144, la llamada “Ley de Residencia”, por la cual se expulsaba a todo extranjero que perturbara el orden público. Que se aplicó principalmente a obreros que promovieron el avance de la justicia social, luchando por las ocho horas de trabajo. Pero la maldad de esta ley era que se expulsaba sólo al hombre y se dejaba aquí a su mujer y a sus hijos. Eso se hacía para que las esposas les aconsejaran a sus maridos no comprometerse en las luchas obreras porque corrían el peligro de ser expulsados y ellas quedaban aquí solas, con sus hijos, ¿y cómo podrían alimentarlos? También Roca fue el primer presidente que reprimió con extrema violencia un acto obrero del 1º de marzo, en memoria de los mártires de Chicago. Fue el 1º de mayo de 1904 y allí fue muerto el marinero Juan Ocampo, de 18 años de edad. El primer mártir del movimiento obrero argentino. De él no hay ni una callejuela en un barrio obrero. Pero el represor, Roca, tiene calles hasta en el último rincón urbano del país.

La ilustración de esta nota pertenece al libro Pedagogía de la Desmemoria. Crónicas y estrategias del genocidio invisible, de Marcelo Valko. Y es una caricatura de Roca hecha por la publicación Don Quijote del 25/10/1891, en pleno auge político del genocida. Caricatura que demuestra toda la crueldad de su persona. El reciente libro de Valko deja bien al desnudo la verdadera personalidad de Roca. Y demuestra que en el curso de la historia cómo se justificó lo injustificable que ha quedado siempre oculto por más de un siglo y medio y hoy recién comienza a debatirse. Además se traen las citas del lenguaje de los políticos notables de la época y su racismo insoportable, con expresiones como “Raza estéril”, “enjambre de hienas” o “gusanos” como se calificaba a los pueblos originarios para facilitar el genocidio. Toda la línea de los pensadores “liberales positivistas” de la época. Se quería terminar con la nación mestiza para lograr la llamada “civilización europea”. Y también, otros aspectos, la posición dual de la Iglesia en esa época. No deja el autor de demostrar la corrupción oficial en la que se destaca las prebendas de los dos hermanos de Roca: Rudecindo y Ataliva. Sarmiento inventó el verbo “atalivar” que suplantaba al de “cobrar la coima”. En resumen, un libro fundamental para llegar a la verdad de ese pasado argentino. Y para interpretar el fracaso argentino posterior a ellos, que culminó con la dictadura de la desaparición de personas.

Por eso, por fin, una reunión nacional, los próximos sábado 22 y domingo 23 de mayo, en Junín, donde se debatirán en sucesivos encuentros todos los temas que hacen al pasado argentino que nos lleva a preguntarnos: ¿qué nos pasó a los argentinos después de esos principios de Mayo, plenos de generosidad y de la búsqueda de la Igualdad por medio de la Libertad?

Fuente: Página 12

Los EEUU ofrecen becas a alumnos argentinos

Por el Bicentenario

La Sección de Asuntos Públicos de la embajada de ese país informó que ya está abierta la inscripción para que estudiantes secundarios viajen en junio y julio de 2010, en el marco de programas de intercambio cultural.

Los "Programas para Jóvenes", que tendrán lugar en los Estados Unidos en los meses de junio y julio de 2010, ya abrieron su inscripción.

Están diseñados para enviar estudiantes de escuelas secundarias de todo el país a los EEUU, con el objetivo de ofrecerles nuevas oportunidades y experiencias internacionales para profundizar su conocimiento sobre la cultura, la sociedad y la educación norteamericana; así como también para compartir la cultura argentina con los locales, todo en el marco de los festejos del Bicentenario.

Los programas

Campamento nacional de ciencias para jóvenes: Se trata de un programa intensivo de educación para jóvenes con interés en el campo de la ciencia. En un ambiente rural, los estudiantes enfrentarán desafíos académicos a través de interesantes conferencias y capacitación práctica. Asimismo, encontrarán múltiples oportunidades de exigirse físicamente en un extenso programa de campo, para ampliar y profundizar la valoración de los espacios abiertos y establecer amistades.

Campamento para jóvenes emprendedores: Es un programa de una semana de duración que tiene como meta desarrollar las habilidades personales y fomentar la actitud emprendedora en los jóvenes. Con clases a cargo de expertos de renombre mundial, los participantes podrán informarse acerca de las distintas herramientas que emprendedores exitosos utilizaron a lo largo de la historia. Por medio del estudio de casos, ejercicios, y horas de clase, podrán adquirir habilidades que los ayudará a llevar adelante sus proyectos.

Desafío para el liderazgo en la libre empresa: El programa FELC es un modo efectivo de promover en los estudiantes la comprensión de los negocios, la responsabilidad personal y las oportunidades disponibles para ellos en un sistema de libre empresa. Durante su estadía de una semana, interactuarán con destacados líderes comunitarios y empresarios que compartirán experiencias exitosas y responderán a las inquietudes de los estudiantes acerca de sus carreras. El objetivo del programa es promover la formación de líderes empresarios y comunitarios que participen activamente en la creación de empleo y en el desarrollo de recursos humanos.

Informes e inscripción: http://spanish.argentina.usembassy.gov

Aníbal Troilo: En el Olimpo de la argentinidad

PURA MUSICA LA ORQUESTA DE ANÍBAL TROILO, CON ÉL INCLUIDO, ERA DE UNA PRECISIÓN ABSOLUTA. SUS MÚSICOS SABÍAN DE MEMORIA 120 PARTITURAS, PORQUE NO LAS QUERÍA SOBRE EL ESCENARIO. ALLÍ ERA SÓLO "EXPRESIÓN".

Hoy se cumplen 35 años de la muerte del máximo bandoneonista del tango. Compositor, director de orquesta, maestro de cantores y hombre generoso, dejó un sello indeleble en la música de la ciudad.

Por: Eduardo Parise

La historia empezó cuando aquel chico, que se llamaba Aníbal Carmelo Troilo y vivía en el barrio de Palermo, jugaba con una almohada: apoyándola sobre sus rodillas, mientras escuchaba tangos por la radio, la estrujaba simulando que tocaba un bandoneón. Pero para que empezara la leyenda de Pichuco, el mito de El Gordo, debería pasar algo más de medio siglo. Habría que esperar hasta el 18 de mayo de 1975, hace hoy exactamente 35 años, para saber que ese hombre que desaparecía físicamente estaba incorporándose para siempre como un nuevo dios al Olimpo de la argentinidad.

¿Qué era lo que había hecho para que semejante devoción, en aumento aunque pasen años, tuviera tamaña repercusión? Simplemente había vivido apenas seis décadas repartiendo talento como artista y generosidad como ser humano.

"Era un hombre de un refinamiento exquisito. Pichuco fue lo que se dice un elegante tanto en el vestir como en el pagar, porque ha levantado muertos delante mío con una elegancia tal que nadie se daba cuenta quién pagaba la mesa", recuerda el poeta Horacio Ferrer, avalando aquello de que Troilo sólo fue flaco con él mismo, como dice uno de sus versos que lo evoca.

Aquel refinamiento, según Ferrer, estaba presente en todos sus actos. "Pichuco sabía disfrutar con la música, pero también con un champán o un vermú de primera; es que la misma elegancia que tenía para vestir la usaba para vivir".

Para entonces ya había pasado el tiempo de formación junto con otros grandes como Elvino Vardaro, Osvaldo Pugliese, Ciriaco Ortiz o Alfredo Gobbi. Ya había actuado con Julio De Caro, Juan Maglio, Juan D'Arienzo o Angel D'Agostino. También había quedado atrás aquel debut profesional con 14 años en el Petit Colón de Córdoba y Laprida y aquel 1º de julio de 1937 cuando en el cabaret Marabú, con sólo 23 años, se presentaba dirigiendo su propia orquesta.

Y como si eso fuera poco, también había encontrado a Dudui Ida Calahi, una mujer bellísima nacida en Grecia, pero que estaba aquí desde sus 6 años. Esa mujer era Zita ("Troilo con pollera", la define Ferrer) con quien se casó en 1938 y quien lo acompañó hasta el final, más allá de algunos terremotos temporarios en la relación. "Es que por Zita yo volteé toda la estantería", solía decir Troilo para hablar de ese ángel guardián que dedicó mucho de su vida a ponerle un paraguas protector a la lluvia de excesos de alcohol y otras cuestiones. "Es cierto, tenía excesos, pero hay muchos otros en todas las disciplinas que tienen los mismos excesos, pero no son Troilo", agrega Ferrer.

De Troilo se sabe mucho de lo que hizo como bandoneonista y músico, pero poco de su talento como cantor, algo que desarrolló cada vez que eligió la voz de un intérprete para que fuera un instrumento más en la estructura perfecta de su orquesta. "Es que escuchaba mucho y tenía una idea gardeliana para cantores a quienes, aun no siendo gardelianos, les elegía un repertorio con esa tendencia, lo que lo hacía genial", explica Ferrer evocando a un Pichuco cantor "con una voz chiquita, pero maravillosa".

El mismo concepto tiene Guillermo Fernández, un cantor que lo tuvo como maestro cuando era Guillermito. "Lo conocí a los 12 años en un programa llamado Tangolerías que en Canal 11 conducía Roberto Galán. Desde hacía seis años yo cantaba en las cantinas y en esos lugares el que más grita es el que más aplausos cosecha", recuerda Fernández. Y agrega: "Entonces, en un ensayo, cuando empecé a cantar Barrio de tango, Troilo me paró y me dijo 'pibe, no se grita; en el tango no se canta con el capital, se canta con el interés', algo que dijo le había enseñado don Carlos Di Sarli".

"Así fue como en su departamento de la calle Paraguay y en siete u ocho clases de una hora cada una Troilo me enseñó eso de que hay que cantar de adentro para afuera", dice Fernández al evocar esos momentos en los que Pichuco le pasaba las melodías para decirle cómo se canta. "Troilo no sabía canto, pero era maestro de cantores, sabía poca música pero era maestro de música y tocaba poco el bandoneón pero era maestro de bandoneonistas. Era impresionante".

Esa misma disciplina se reflejaba en su orquesta, una máquina precisa donde cada integrante (Troilo incluido) era un engranaje calibrado al máximo. "La orquesta ensayaba todos los días a las cuatro de la tarde en el cabaret Tibidabo y cada noche, cuando subía al escenario para actuar, mantenía hasta una disciplina estética", cuenta Ferrer. Eso iba hasta el extremo de tocar sin partitura sobre el atril. "Es que los músicos sabían 120 partituras de memoria, porque El Gordo decía que había que distinguir los trabajos del músico sobre el escenario: el de leer y el de expresarse; y si los músicos sabían todo de memoria el único trabajo que tenían para hacer era el de expresarse".

Cuando murió, el velatorio se hizo en el hall del San Martín, en la calle Corrientes que tanto amó. "Recuerdo que había una fila de cuatro personas en cada hilera, que daba vuelta toda la manzana. A cada uno de ellos él los había invitado con una copa, les había dado un beso, les había hecho algún regalo; todos ellos habían recibido algo de Troilo", concluye Ferrer. Y sintetiza ese momento con una imagen que le quedó grabada. "Recuerdo que me quedé frente al cajón mirándolo y me di cuenta de algo impresionante: Pichuco estaba todo muerto menos sus manos; eran las mismas manos que tanto habían hablado y seguirán hablando". Treinta y cinco años después, aquella visión del poeta se mantiene imbatible.

Fuente: Clarín

Andrés Calamaro con entradas costosas en La Plata

ESTA NOCHE, EN EL TEATRO ARGENTINO

Tras una ausencia de más de 10 años como solista, el artista llega hoy con sus "Obras incompletas"

Andrés Calamaro está de vuelta. Su presencia en el Argentino, hace apenas unas semanas, acompañando a Diego "El Cigala", dejó a muchos con ganas de más. Es por eso que, esta noche, y también en el escenario del primer coliseo bonaerense, 51 entre 9 y 10, "El Salmón" terminará con una espera de más de 10 años y volverá a pisar suelo platense con sus "Obras incompletas", el disco que recorre su larga trayectoria artística.

"Tengo muchos recuerdos de La Plata; además estuve hace semanas apenas con Diego "El Cigala" y hace poco más de un año con el Indio Solari: aún así había perdido la cuenta de los años que no cantábamos en la Ciudad en formato solista; influye que la mitad de esa década me encontró sin tocar en ninguna parte, es decir; entre 'el 510 y el dos mil también' no toque acá ni en ninguna otra parte; tengo recuerdos todavía de los recitales con Los Abuelos y Charly García", recordó Andrés, que viaja por el tiempo con la facilidad que sólo los artistas pueden tener.

"BALANCE ANTOLOGICO"


"Obras incompletas" que siguen siendo "incompletas" y están reunidas -nada más y nada menos que en seis CD's y dos DVD's- es lo que Calamaro presentará esta noche: "es mi balance antológico de una década de diez años de grabaciones, algunas de las cuales no navegaron por las rutas de navegación de la industria del arte de grabar discos y editarlos tradicionalmente, porque respondían a mandatos vitales y al deseo de anarquía y creación portátil; pues la versión completa de las Obras (esa caja con seis discos que dudo que demasiada gente haya escuchado atenta y pacientemente aunque espero equivocarme) incluye mi antología curada de entre aquello publicado en discos y también las grabaciones improbables, las maquetas, lo experimental, la música para el cine y para el deseo; nunca había recopilado mi selección y pensé que resumir una década y agregarle grabaciones de diferentes naturalezas era importante, emocionante y musicalmente poderoso", explicó el compositor quien fuera líder de "Los abuelos de la nada".

En esta gira, el célebre compositor hace un amplio recorrido por los clásicos de siempre pero también aparecen muchos temas inéditos. "Esta gira es también una 'pre-gira' (simplemente porque es el preámbulo de otras giras siguientes) y estamos cantando algunas canciones del próximo disco y también otras canciones que la gente 'no sabe cantar de memoria'", anticipó.

"Aunque tengo conciencia de mi propio repertorio no pretendo que la gente me entregue dos horas de éxtasis, aunque uno llega a acostumbrarse a cantar como si los recitales fueran acompañados por hinchadas de rock sonoras y vibrantes; consideramos oportuno y ético cantar canciones que jamás habíamos incluido en un repertorio en vivo -agregó el músico-, además de otras menos frecuentes y de los estrenos del próximo disco; las sensaciones son muy buenas y también podemos modificar un poco el guión sobre la marcha como hacemos todos los músicos".

TEATRO INSPIRADOR

Sobre la actuación en un ambiente solemne, como lo es el Teatro Argentino, el artista consideró: "Nosotros llevamos el mismo despliegue instrumental, el mismo personal humano e idénticos equipos que tocando en un cine teatro en Junín o en el enorme Velódromo de Montevideo; el repertorio tampoco va a variar demasiado, aunque a veces la solemnidad de un sitio como el Argentino ofrece la posibilidad de intentar tocar más elegantes y confiar en una cierta intimidad que intimida pero inspira".

Los precios que figuran entre parentesis es el costo por servicio que solo se agrega en el caso de
comprar entradas por Ticketek.

* Platea Baja: $ 295 (+$30)
* Platea Baja: $ 285 (+$30)
* Platea Baja: $ 275 (+$25)
* Palco Bajo: $ 295 (+$30)
* Palco Alto: $ 270 (+$25)

Fuente: El Día

Ciclo Narración Oral en el Pasaje Rodrigo de La Plata

Haydée Guzmán: “Creemos que ahora es época para la palabra”

Espectáculos coordinados por especialistas que motivan la escucha

"Tenemos pasión por lo que hacemos y eso se transmite", dijo Haydée Guzmán cuando Diagonales le consultó acerca del aumento significativo de público en los espectáculos de narración oral que realiza junto a Silvia Zemborain.

Estas dos mujeres se conocieron en un taller que dictó Claudio Ledesma y, luego de las prácticas propias del espacio, "nos sentimos cómodas trabajando juntas y dijimos 'vamos a hacer un espectáculo, por ejemplo, de tías…' y buscamos material literario que tenga que ver con eso y lo seguimos haciendo con otros temas", recordó Guzmán sobre los comienzos.

Fue así que el dúo se unió con Hugo Cháves y Analía Ouviña, los cuatro integran el equipo estable de Cuentos en el aire, el programa que se emite todos los domingos de 22 a 24, por Radio Universidad (FM 107.5).

Como Guzmán y Zemborain están "preocupadas en generar espacios para la narración oral" también se abrieron camino en diferentes lugares de la ciudad: el Café Martínez del Pasaje Rodrigo (51 entre 4 y 5, primer piso), donde se presentan todos los miércoles, y en la Confitería Brioche Dorée de la Librería El Ateneo (50 entre 8 y 9), en la cual muestran su arte todos los jueves.

"Nosotras estamos contando hace tres años en todos lados donde tenemos oportunidades. Decidimos crear el espacio para la narración y no contar siempre nosotras sino invitar a distintos narradores. Y como nos está yendo tan bien en el Pasaje Rodrigo y en el Ateneo, es posible que empecemos los domingos en el Ateneo de Florida, así que también vamos a darle impulso a eso", adelantó Guzmán, que por esta semana se enfrentará sola a su público, debido a que su compañera está "momentáneamente inmovilizada", porque la operaron de un pie.

Y como ninguna quiere "desperdiciar un espacio para la escucha, porque si no hacemos el espectáculo se pierde la costumbre", ella se pondrá al frente de Te cuento un amor, que será un "repaso de distintos tipos de amor" a través de distintas obras, que se podrá presenciar este miércoles a las 18, en el Pasaje Rodrigo.

Para los interesados, un adelanto de lo que se escuchará: "El hada del arrabal", de Marita Von Saltzen; "Verano trágico", de Haydée Guzmán; "La noche de los feos", de Mario Benedetti, "Huracán", de Alejandra Oliver Gulle; "La tía Daniela", de Ángeles Mastretta; y "Apareciste y desapareciste fp42", también de Haydée Guzmán.

Cómo. "A veces hacemos cuentos libres, a veces porque nos piden, a veces porque salen, a veces convocamos a micrófonos abiertos, que quiere decir que cualquier narrador que quiera se presenta, nos dice el cuento y la duración que tiene y le buscamos el espacio, porque en los espacios que coordinamos tratamos de invitar a narradores consagrados y también a los que empiezan para que se enfrenten con el público, porque eso también permite que cambiemos de estilo y de público", explicó Haydée Guzmán sobre la dinámica de las presentaciones.

–¿Considera que hay un auge de los espectáculos de narración oral?

–Creemos que no hay muchos espacios para la escucha, la gente se sorprende, no está informada acerca de donde hacer cursos y talleres. A los nuevos narradores les cuesta encontrar espacios y en La Plata, aunque a muchos le sorprenda, debe haber narración oral desde 25 años, pero son circuitos muy cerrados como para que el público en general se entere. Por eso nosotros queremos popularizar la narración, porque creemos en la narración como un acercamiento a la literatura. Cuando terminan los espectáculos la gente se acerca y te pregunta: "¿De donde sacaste ese cuento?, voy a ver si lo leo". Y creemos que es época para la palabra, que está haciendo mucha falta, la gente nos pide espectáculos y no hay muchos.

–¿Qué siente cada vez que está frente al público?

–Siempre te genera un hormigueo en el estómago, hasta que empezás a mirar las caras y los ojos y tomás las fuerzas. La energía te potencia y el clima que se genera es espectacular. Nosotras tuvimos la suerte de generar un público para la escucha, que va a escuchar cuentos y de paso se toma el café, no al revés.

Haydée Guzmán se define a ella misma y a su co-equiper Silvia Zemborain como "enamoradas" de lo que hacen y desean que otras personas descubran la magia de la narración: "cuando nos consultan yo le comento dónde y cuándo aprender. Hablamos con tanta pasión que lo que transmitimos es justamente eso, pasión. Algo que yo recomiendo a todos es que no dejen de pasar por la cátedra de narración de la Facultad de Periodismo, que coordina Susana Lino. Ese es uno de los lugares por excelencia, donde se integran bien los fundamentos teóricos con la experiencia práctica". La especialista, también recomendó el Taller para el incentivo de la creatividad que dicta el español Miguel Fo, pero ese es exclusivo para "narradores con algo de experiencia".

Fuente: Diagonales