Por favor una vuelta más en el carrusel

Tampoco está tan mal el otoño.

En otoño le sienta bien a Madrid (aunque a mí me encante en verano). Hay vida en todos los sitios.
Y conciertos y discos nuevos, tengo ganas de escuchar lo nuevo de Niños Mutantes, de La Habitación Roja, de Quique González, de Bunbury y sobre todo de Sabina.

El otoño tiene sus noches frías en las que te escondes debajo de la manta hecha bola en el sofá, que son mucho mejores si tú me acaricias la cabeza.

Y esa sensación de reiniciar, volver a empezar otra vez, aunque sea más una sensación que una realidad.

Hoy estoy de buen humor, he venido a trabajar cantando a Templeton a grito pelado, será porque es viernes. Si hay algo que me gusta del otoño son los viernes, esta cuenta atrás de la semana laboral y las ganas de cerrar.

Bailemos
Canciones de viernes que ni conocemos
Pero bailemos
Hoy llegaremos hasta el cielo
Bailando canciones que ni conocemos
Pero bailemos

Por un momento
Somos tan bellos
Y después
Tan mediocres otra vez

Sidonie

Bailemos, aunque es mucho mejor cuando bailamos en privado.


Ya es Octubre.